Parque Natural de la Albufera

El Parque Natural de la Albufera fue declarado por el Gobierno de España en 1986, abarcando un total de 21.120 hectáreas de terreno costero. Se trata de uno de los humedales más representativos de España, tanto por sus características como por haber sido escenario de las inmortales noveles de Vicente Blasco Ibañez. Se trata de un paraje natural de fama mundial desde comienzos del siglo XX, al que incluso se ha venido asociando la imagen de España en el exterior.
El terreno del Parque Natural de la Albufera es —con casi 24 kilómetros cuadrados de extensión— la superficie lacustre más extensa de España. Tiene una profundidad media de solo un metro y se encuentra conectada al mar mediante las `golas´ —canales con compuertas para inundar o desaguar los arrozales—de Puyol y Perellonet. La Albufera se encuentra separada del Mediterráneo por una barrera litoral conocida como La Restinga que se extiende entre las desembocaduras de los ríos Turia y Júcar. Destacan en La Albufera varios conjuntos dunares y la extensión boscosa mediterránea de la dehesa del Saler. La mayor extensión del Parque Natural de la Albufera se encuentra en el Marjal, que concentra la mayor cantidad de manantiales y humedales condicionando un terreno más que favorable para el cultivo del arroz que tan reconocida hace a esta tierra.
Vegetación y fauna
El Monte de La Albufera es el ecosistema con menor representación del parque, aunque su presencia resulta siempre evidente en medio de los terrenos llanos del Marjal. La flora de La Albufera se encuentra condicionada por el ecosistema circundante. Así, las zonas dunares de La Albufera presentan ejemplares propios como la grama de duna o la campanilla de mar; en los humedales se concentran especies de cañizares y en las áreas boscosas se encuentran especies como el pino, el lentisco, el enebro o la coscoja. Una de sus especies animales más representativas del parque Natural de la Albufera es el saramujo, especie de pez propia de la Comunidad Valenciana que cuenta con varias reservas en el parque de La Albufera. También destacan las aves por la importancia de la zona como punto de paso migratorio. Ahí se reúnen varias especies de cigüeña, garza, pato o charrón, por mencionar solo unas pocas especies.
Senderismo y acceso
El Parque Natural de la Albufera puede ser recorrido siguiendo alguno de los senderos señalizados que por el circulan. Además pueden practicarse en La Albufera otras actividades tradicionales como la pesca, creciendo notablemente las actividades de observación de aves y la navegación a vela. Su conjunto engloba un total de 13 municipios de gran etnológico y de arquitectura popular; ese es el caso del El Palmar, El Saler o Puerto de Catarroja.
De norte a sur, el parque de La Albufera es atravesado por la carretera CV-500, el principal punto de entrada de La Albufera cuenta con diferentes desvíos hacia sus municipios, que también son accesibles mediante transporte público.