Consejos para hacer el Camino de Santiago

Camino de Santiago

Antes de hacer el Camino de Santiago por primera vez suelen surgir siete cuestiones clave para todo peregrino. Estas son: cómo plantearse un reto como el Camino, cuál de las rutas jacobeas seguir, por qué hacer la travesía, cuándo hacer el recorrido, cuánto tiempo emplear, dónde dormir y descansar y cómo hacer el Camino de Santiago. Estas decisiones están interrelacionadas, pues dependiendo de las prioridades del peregrino las combinaciones son casi infinitas. Es un viaje complejo que normalmente se realiza entero una o pocas veces en la vida. Por ello se debe planificar cuidadosamente. Unas expectativas equivocadas y la falta de preparación pueden resultar en una experiencia contraproducente.

Mapa Camino de Santiago

CÓMO PLANTEARSE EL RETO DEL CAMINO DE SANTIAGO

Hay dos formas alternativas de concebir el Camino, que poseen no obstante un factor común: el Reto-Disfrute y el Reto-Sacrificio:

Una parte esencial de la ruta es el “Camino interior”, de contemplación de la naturaleza y el arte. Esta sublima el entendimiento de las historias de la ruta, la convivencia con otros peregrinos y con las gentes del Camino. Estas van desde hospitaleros y hosteleros a vecinos y sacerdotes. Al ser un trazado de origen religioso, buscar nuevas interacciones con Dios o la mera tranquilidad espiritual son factores esenciales. En una palabra, el Camino como disfrute.

  • Un estudio previo y detenido del recorrido elegido permite decidir dónde y cuándo parar sin dejar esto al azar. Así, sin sobreplanificar, se puede gozar mejor de elementos que han hecho del Camino de Santiago un trayecto irresistible.
  • La preparación anterior a echarse al monte es necesaria, pero no tanto como la requerida cuando prima lo deportivo. A mayor entrenamiento, menos complicado será adaptarse a las complicaciones físicas y mentales que implica la peregrinación.
  • Aunque suele ser la opción preferida, realizar el Camino del tirón no es siempre posible. La alternativa por tramos, haciendo partes en distintos periodos, es la solución. Además, permite centrarse en secciones concretas de la ruta de forma más intensa.
  • El Camino de Santiago es algo flexible que cada uno debe adaptar a sí mismo. Por ello, lo lógico desde una perspectiva de disfrute es acomodar las etapas no a un manual estricto, sino al estado físico, el patrimonio…
  • No es necesario llevar la casa encima. Una mochila de 40/45 litros es suficiente. El peso de un macuto completo y bien equipado no tiene por qué pasar de los seis o siete kilos.
  • La gran cuestión respecto a la comodidad posiblemente sea cómo descansar en el Camino. Pese a la estupenda oferta de albergues públicos o con dicho carácter, estos no son para todo el mundo. Pernoctar en albergues privados, pensiones y hoteles ofrecen mayor intimidad, evitando molestos ruidos nocturnos. Además suelen, por lo general, ofrecer horarios más cómodos.
  • Si algo diferencia las facetas disfrute/sacrificio del Camino de Santiago en España, es la tranquilidad. La necesidad de terminar puede apoderarse del peregrino, llegando casi a ser una obsesión en muchos casos. Parafraseando al poeta, siempre hay que recordar que “se hace camino al andar”, y ese presente es el que debe primar. ¡Por llegar antes o más machacado a la Plaza del Obradoiro, el Santo no se va a poner más contento!

Los aspectos de “mortificación” y deportivos de la vía jacobea son los elementos que más llaman la atención a muchos viajeros. Haciendo del “sin dolor no hay gloria” su lema, hay peregrinos que buscan la experiencia más exigente posible. Ser joven, una buena forma física y poder afrontar todo tipo de incomodidades son elementos básicos para esta visión del Camino.

  • Cuando la motivación principal es el reto deportivo, llegar antes es una prioridad. Doblar etapas, obviar ciertos atractivos turísticos o madrugar son cuestiones propias de esta manera de encarar el Camino. Es una faceta muy asociada a la bicicleta.
  • La falta de tiempo, o tener unos días concretos para acabar la ruta, puede provocar que se deje de lado el disfrute en pos de cumplir el objetivo. Si no se está en un estado físico óptimo, cabe plantearse no forzar y optar por la opción a tramos.
  • La falta de preparación puede arruinar todo desde el principio. Más de un peregrino ha tenido que abandonar tras dos jornadas de cuarenta kilómetros en el primer par de días. Primar el sacrificio no significa hacer barbaridades y siempre hay que respetar el periodo de adaptación.
  • La planificación de las etapas suele ser más severa y menos centrada en la faceta cultural que cuando el disfrute es lo primero. Ya sea por promesa o reto autoimpuesto, hacer el Camino de Santiago del tirón es en general la opción preferida.
  • La alternativa preferida de hospedaje son los albergues públicos tradicionales. La disciplina que se impone en ellos de cara a hacer viable el descanso y la convivencia, o los horarios estrictos, ayudan a mantener un estilo de vida espartano, nómada. Cabe reseñar que la competencia por las limitadas literas puede llevar a etapas extremas. No falta quien decide vivir una experiencia de supervivencia y lleva consigo su propia tienda de campaña.
  • Un Camino más duro suele requerir poder responder a un mayor número de inconvenientes. Por ello, el tamaño de la mochila se incrementa en esta perspectiva. Esto es especialmente notable si se decide dormir haciendo vivac.
  • A pesar de que predomine el asfalto, una ruta larga suele requerir de un calzado multifunción en el que las botas se llevan la palma. Asumir con solvencia los inevitables pasajes de montaña gracias a ellas se compensa con un mayor sufrimiento en carretera.

El punto ideal entre Reto-Disfrute y Reto-Sacrificio suele ser el intermedio. El estilo de viaje por el que apuesta España Fascinante tiende algo más al de disfrute. Cada situación es distinta y el peregrino debe ser honesto con él mismo para elegir cómo hacer el Camino de Santiago de la forma más disfrutable posible para él.

Los peregrinos a los principales centros religiosos del mundo, ya sea Jerusalén, Roma o La Meca en el caso de los musulmanes, han pasado de viajar con métodos tradicionales como a pié, en mula o en diligencia, a usar mayoritariamente el avión, el taxi y el tren para ir al lugar santo de forma directa y rápida. En cambio, a Santiago se sigue yendo andando, o en medios como la bicicleta o a caballo.

Es una gran excepción, producto de los muchos atractivos que retiene el Camino de Santiago en España y que los otras peregrinaciones han ido perdiendo. Resulta imprescindible tomarse el tiempo necesario para interactuar con el entorno jacobeo. De este modo se hace efectivo el “Camino interior” de reflexión u oración. Por eso es tan importante entender lo que la ruta ofrece: disfrutar, observar, dialogar y hacer el trayecto en condiciones agradables.

Tampoco se trata únicamente de hacer turismo, si no de actuar con lógica para impregnarse del ambiente. Por ejemplo, visitar sosegadamente los lugares por los que se pasa, valorar el nivel de sufrimiento que uno quiere experimentar, renunciar si es necesario…

El peregrinaje ha sido tradicionalmente hecho para redimir los pecados de la vida, en muchas ocasiones por personas en su senectud o sin medios. Tal es la razón por la que no tenían condiciones físicas óptimas. En parte por ello, el peregrinaje se hacía y se suele seguir haciendo en las mejores condiciones posibles. Muestra de ello es el auge de los servicios de traslado de mochila. También la proliferación cada vez mayor de viajes guiados y en grupo. Esto facilita descubrir los atractivos del Camino, dónde descansar y comer o cómo resolver incidentes sin angustias y demoras. Nunca ha hecho falta ser un atleta o un héroe para llevarlo a cabo. Lo han hecho y lo harán cientos de miles de personas, con fuerza de voluntad y la necesidad de conseguir paz de espíritu.

Camino de Santiago en España

QUÉ CAMINO ELEGIR

Hay hasta 22 caminos tradicionales para viajar hasta o desde Santiago de Compostela, dependiendo del lugar de partida. Aquí nos vamos a referir solamente los más transitado. Estas son las opciones que ofrece el Camino de Santiago en España.

El Camino Francés es el más conocido y al que acuden más peregrinos. Se caracteriza por su climatología más extrema, calor en verano y frío en invierno. Posee el más fácil acceso a pie y en bicicleta, amén de más hospederías, servicios e información disponible que el resto. Pincha aquí para acceder a la página con información detallada.

Ruta por el Camino Francés

El Camino de Santiago Norte, o de la costa, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2015. Actualmente es uno de las más recorridos tras el Francés. Se caracteriza por tener las temperaturas más suaves y la gran posibilidad de chaparrones. Su lugar de salida, el paso fronterizo de Irún, es de una gran facilidad de acceso. Cada vez posee mayor infraestructura y es el que mejor oferta gastronómica ofrece. Pincha aquí para acceder a la página con información detallada.

Ruta por el Camino del Norte

El Camino Primitivo es el primero que fue recorrido y el más corto de los tradicionales. Su recorrido en la naturaleza gallega y de los Picos de Europa, con fuerte desniveles y altas montañas, lo convierte en uno de los más exigentes. Pincha aquí para acceder a la página con información detallada.

El Camino Aragonés posee una gran cantidad de historias y leyendas. Es también complicado de realizar, pues posee una enorme longitud y supone superar los Pirineos por uno de sus pasos más difíciles. Se trata del Summus Portus, “el más alto puerto”, actualmente Somport. Asimismo, alcanzar su punto de partida es algo más difícil que en otros casos. En su favor está la ingente cantidad de bellos monumentos, paisajes espectaculares y una menor cantidad de peregrinos en los meses de saturación peregrina. Pincha aquí para acceder a la página con información detallada.

El tramo español del Camino Portugués comienza en Tui. Desde allí hay 119 kilómetros que pueden realizarse cómodamente en 5 o 6 días. Es un itinerario idóneo si se posee poco tiempo. Esta es la segunda ruta preferida por los peregrinos, pero no está muy masificada Pincha aquí para acceder a la página con información detallada.

El Camino Inglés es una ruta que puede partir de Ferrol o A Coruña. En España Fascinante os hablaremos de la opción que parte de Ferrol ya que es la única que permite obtener la Compostela, pues desde A Coruña no llega a ser 100 kilómetros. Si quieres huir de la masificación de otras rutas, emulando a los peregrinos británicos que llegaban en barco a Galicia, el Camino Inglés es una opción.

La Vía de la Plata es el Camino más importante que se inicia en el sur y tiene como final Santiago de Compostela. Aunque siempre hay debate al respecto, la opinión mayoritaria es que su inicio está en Sevilla. Es una ruta muy larga, hasta Astorga hay 705 kilómetros y a Santiago de Compostela casi mil. Se puede concluir por la espectacular variante sanabresa. Se caracteriza porque la importante distancia entre sus etapas y la predominancia de las etapas históricas romana y mozárabe. Aquí te damos toda la información.

Otras rutas del Camino de Santiago

POR QUÉ HACER EL CAMINO

Esta peregrinación es un rito complejo que la mayor parte de los peregrinos hacen una vez en la vida. Bien es cierto que cada vez más se opta por repetir la experiencia por una vía distinta. Para que las expectativas no sean defraudadas conviene ser consciente de los verdaderos motivos por los que se decide emplear tiempo y esfuerzo en hacer el Camino de Santiago. Los más usuales para hacer el Camino de Santiago son:

Desde la Edad Media, de pobres de solemnidad a reyes han realizado el recorrido como voto, promesa deliberada y libre a Dios. Sigue habiendo muchos cristianos que lo hacen con Fé, como camino espiritual. Hoy día, esto no es requerimiento para obtener la Credencial y la Compostela.

La Credencial se puede obtener solicitándola por anticipado por Internet en asociaciones de amigos del Camino o en ciertas parroquias y sedes episcopales. El aumento de los peregrinos también hace fácil obtenerla en el propio Camino, sobre todo en centros de salida masivos. Esta cartulina debe de sellarse al menos dos veces al día en lugares de paso autorizados: ayuntamientos, parroquias y hospederías. Es necesario hacerlo especialmente en los últimos 100 kilómetros, para obtener la Compostela, y siempre si se quiere obtener el Certificado de Distancia. Es costumbre entregar un pequeño donativo cuando se recibe la credencial, aunque hoy día se suele cobrar por ella directamente, entre 50 céntimos y un Euro.

En caso de no disponer de Credencial, un cuaderno propio se puede sellar como si fuera una oficial. Esta opción es válida si se acaban las hojas para sellar al realizar una ruta larga y no se puede obtener una adicional. En todo caso, sirve igualmente para que la Oficina del Peregrino en Santiago entregue la Compostela. Esta se entrega solo a quienes hagan el Camino a pié, en bicicleta, a caballo o en silla de ruedas cumpliendo unos trayectos mínimos: 100 últimos kilómetros a pié o a caballo y 200 últimos en bicicleta. Por ello es importante el aviso anterior de sellar dos veces cuando quede esta distancia.

Existen dos tipos de Compostela según se haya realizado la ruta con motivos religiosos o no. Es gratuita, pero el tubo de cartón para guardarla vale dos Euros.

Respondiendo a la necesidad personal de meditar a través del paisaje y el encuentro con otros peregrinos. Es un aspecto que sirve como complemento al espiritual/religioso. La sensación de presente vívido que se obtiene al transitar la ruta jacobea es algo único. Pese a no ser algo que muchos se planteen al pensar en qué hacer en el Camino de Santiago, esta meditación en movimiento es muy reconfortante.

Al tratarse de unas rutas de viajeros y comerciantes con más de un milenio de existencia, a lo largo de sus trazados se pueden encontrar impresionantes monumentos y bellísimos paisajes. El Camino de Santiago en España es una de las mejores formas de conocer el país y sus periodos histórico-artísticos.

Para muchos de los que hacen el Camino de Santiago la demostración de haber sido capaces de completarlo en un determinado número de días y de una forma concreta, es un fin en sí mismo. Por ello la Oficina del Peregrino decidió crear el Certificado de Distancia. Este es una especie de Compostela mejorada que certifica los kilómetros recorridos. Cuesta tres Euros y debe pedirse a través de un mensaje de correo electrónico.

Algunas familias, grupos de amigos, parroquias o instituciones educativas organizan expediciones como forma de afianzar la vinculación entre los participantes. El trayecto del Camino de Santiago invita al diálogo y pone a prueba los lazos entre miembros de una comunidad en un ambiente de reto pero amistoso.

CUÁNDO HACER EL CAMINO DE SANTIAGO

Cada ruta tiene sus pros y sus contras dependiendo de la estación del año.

  • Hacer entero el Camino de Santiago en invierno resulta muy accesible por el Camino Norte o de la costa. Las temperaturas son más suaves hasta alcanzar Galicia y es raro encontrarse con nevadas. Eso sí, las precipitaciones son muy abundantes. Tampoco suele haber dificultad para el camino Francés. Hay que prestar especial atención a pasos de montaña como en los Pirineos, la Cruz de Ferro y en O Cebreiro. La Vía de la Plata también es transitable, aunque el frío puede ser fuerte. Sea como fuere, se debe comprobar con ahínco que los alojamientos estén abiertos y planificar bien las paradas de las etapas. Si no, se corre el peligro de no desayunar o encontrarse con un albergue u hotel cerrado.
  • Quien se anime a peregrinar en primavera puede hacer coincidir su trayecto con la Semana Santa. De este modo puede vivir de una forma especial las procesiones y fiestas que salpican España en dicha época. La suavidad de las temperaturas hacen a esta estación idónea para todas las rutas jacobeas, especialmente el Camino Francés y la Vía de la Plata. En el primer caso, porque se evitan los problemas de alojamiento tan típicos en verano. En el segundo, porque la meteorología es la mejor para las largas etapas por Andalucía y Extremadura. Hay que ir preparado para no empaparse, pues el agua será una compañera continua.
  • El verano tiene varios factores que lo hacen la estación perfecta para el Camino de Santiago. Casi todos los servicios de hospedería y restauración están abiertos, permitiendo moldear a placer las etapas. Además, suele ser el periodo de más fácil acceso a vacaciones, por lo que la compañía está asegurada. Muchos pueblos celebran sus fiestas en el estío, lo que supone un interesante añadido cultural. En lo tocante al clima, la ausencia de lluvias es un plus, aunque las altas temperaturas en tramos como Castilla pueden ser un suplicio. Lo peor, el ya mencionado calor y la saturación de caminantes.
    El Camino del Norte o de la costa, el Camino Primitivo o la vertiente aragonesa son especialmente aconsejables para el verano. La Vía de la Plata no es muy recomendable durante julio y agosto, al menos en sus tramos andaluces y extremeños. Las múltiples etapas largas sin avituallamiento intermedio hacen del reto, en ocasiones, un peligro.
  • En otoño aporta un ambiente de excepción a las zonas boscosas del Camino de Santiago en España. La paleta casi infinita de ocres ofrece un espectáculo muy destacable. Todavía no ha nevado en las cumbres de los Pirineos y la Cordillera Cantábrica y las frescas temperaturas ayudan a caminar largas distancias. Por todo esto, los caminos de montaña se hacen más llevaderos en esta época.

En el caso de que se vayan a hacer solo las últimas etapas del Camino de Santiago, este es realizable en cualquiera de las estaciones. En verano es conveniente reservar el hospedaje desde que se entre en Galicia, debido al gran número de peregrinos. En caso de Año Jubilar, reservar es la mejor opción para asegurarse una cama o litera. A pesar de que esto suponga un gasto algo mayor, así se evitan las largas colas que se forman en los albergues públicos de la Xunta.

Cómo hacer Camino de Santiago

CUÁNTO TIEMPO EMPLEAR PARA HACER EL CAMINO DE SANTIAGO

Realizar el Camino de Santiago, como ya se comentó al principio, es una mezcla de disfrute y sacrificio. Sin embargo, no es lógico convertirlo en un suplicio. Por ello, la recomendación es adaptarlo siempre al tiempo que uno tenga. Para ello cabe plantear las etapas de forma holgada, teniendo si es posible uno o dos días de margen respecto a la jornada de llegada. De este modo, si surge algún problema leve no hará falta tener que realizar un sobreesfuerzo. Si no es la intención desde el principio, resulta absurdo convertir el camino en una carrera. Refrescarse, tomar algún refrigerio y descansar cuando el cuerpo lo pida son elementos esenciales para evitar lesiones y malos ratos.

Para llegar andando desde la frontera francesa hasta Santiago de Compostela hacen falta unos 31 días, 40 desde Sevilla. Este suele ser el mínimo, aunque cada cual se adapta de forma distinta al Camino de Santiago y este tiempo puede variar. En caso de querer realizar más de la mitad de la ruta, es muy importante ser honesto con uno mismo. Esto supone no plantear etapas exigentes en demasía. También debe tenerse en cuenta que el estado físico evoluciona enormemente durante la travesía. Por tanto, lo que en los primeros días era casi una tortura puede ser un paseo al final. La flexibilidad ante todo.

El consejo de España Fascinante respecto al trayecto de vuelta a casa, es intentar reservarlo una semana antes de acabar. Esto permitirá no tener una fecha marcada a fuego para terminar el Camino de Santiago. Sin embargo, en ciertas fechas esto puede ser complicado, por lo que lo mejor es investigar al respecto en cada caso concreto.

Si se tiene el tiempo necesario, es muy recomendable continuar caminando hasta Finisterre y Muxia. Ambos emplazamientos componen un bello epílogo a la ruta jacobea, suponiendo entre 4 y 6 días más de transito.

Dado que es un viaje que se hace generalmente una vez en la vida, lo ideal sería disponer de 35 o 45 días. De lo contrario es mejor hacer el Camino de Santiago de forma fraccionada o realizar versiones más cortas como el Primitivo.

DORMIR EN EL CAMINO DE SANTIAGO

Para recuperarse de un sustancial esfuerzo físico conviene descansar bien por la noche y recuperar fuerzas. El presupuesto, motivaciones y condiciones físicas de cada uno determinan el tipo de alojamiento más adecuado. No es cómodo desviarse del trazado, parase para ver bien la naturaleza o los monumentos, si hay que marchar a toda prisa para ser los primeros en llegar al albergue público con el fin de coger sitio.

También es importante la cuestión de la flexibilidad en la hora de llegada y salida. En verano y al final del Camino de Santiago, quienes vayan a albergues públicos deben tener en cuenta sus horarios. En algunos casos tocará esperar y en por la mañana el desalojo es temprano. A cambio se obtiene una mayor interacción con el resto de peregrinos y un considerable ahorro económico.

Estas son las tres opciones habituales de alojamiento en el Camino de Santiago:

Albergues públicos, municipales, de entidades religiosas o adscritos a asociaciones de amigos del Camino.

Hacer Camino de Santiago
Albergue municipal de Ribadeo.

Sus servicios suelen ser muy elementales, aunque han ido evolucionando y en ciertas localidades son excelentes. Pese a ello, suelen contar con estancias amplias con multitud de literas, zonas comunes y baños comunitarios. Llevar saco de dormir se torna una necesidad. También es habitual que haya cocina, aunque en Galicia el menaje se encuentra retirado por órdenes de la Xunta. El coste suele variar. Anteriormente muchos de ellos eran de donativo, aunque debido a la confusión de dicho término con “gratuito”, se han establecido tarifas que normalmente van de los 3 a los 6 Euros. En el caso de Galicia, los albergues de la Xunta tienen un precio único de 6 Euros.

En muchas ocasiones cuentan con una financiación algo estrecha, por lo que abundan los hospitales de características espartanas. Si uno decide hacer uso de ellos, es importante saber que el propio peregrino es parte esencial del mantenimiento. La admisión es estricta: únicamente se recibe a peregrinos que puedan demostrar que están haciendo el Camino. La Xunta establece que el caminante tiene prioridad sobre aquellos que vayan en bicicleta. El orden de llegada establece el orden de acceso, aunque suelen haber camas reservadas para aquellos con problemas de salud.

Los horarios de apertura varían antes de entrar en Galicia, estando situados en torno a mediodía, manteniéndose abiertos hasta el atardecer. Merece la pena comprobar cada caso individual. La hora de salida habitual es a las ocho de la mañana. En los centros de la Xunta, se abre de una de la tarde a diez de la noche y se sale antes de las ocho de la mañana. Suele haber servicio de wifi y lavadora de pago, aunque siempre se puede lavar a mano. Existe una disciplina de convivencia y es posible ser expulsado sin el comportamiento no es cívico.

El Camino de Santiago en España es un negocio cada vez más en boga. Por ello, restauradores y hosteleros de poblaciones que recorre el camino se han animado a abrir albergues privados. El concepto es similar al de los albergues públicos pero con un punto superior, en general, de privacidad y servicios. Es común que se ofrezcan desayunos, comidas o cenas a precios atractivos. La reserva se admite y los horarios son, por lo general, más benignos.

Respecto a los servicios, los baños suelen estar bien acondicionados, asegurando el agua caliente. Las habitaciones acogen a un número reducido de peregrinos. No es raro que ofrezcan ropa de cama con el precio, evitando así al peregrino hacer uso del saco. Casi todos poseen acceso a Internet gratuito. Para lavar, como en los públicos, suele poder hacerse a mano o en lavadora de pago. El que haya o no cocina depende de cada establecimiento. Como en el caso de cualquier otro alojamiento privado, esto no garantiza una mejor experiencia. Por ello, es recomendable comprobar la calidad del lugar antes de reservar en ellos.

No faltan hostales y hoteles en la ruta jacobea. Desde los más humildes, hasta hospedajes de lujo, son opciones interesantes para quien pueda permitírselo. Si se quiere viajar de manera relajada, sin llevar saco de dormir, pernoctar en estos alojamientos puede ser la solución. La variedad de servicios ofrecidos y de tarifas es enorme, habiendo una elección adecuada para todo el mundo.

Entre las ventajas adicionales que ofrecen están sus horarios flexibles y cierta reducción de equipaje. Sin embargo, lavar la ropa puede resultar algo complicado, aunque salvable. Si se opta por realizar el Camino de Santiago entero, de vez en cuando es recomendable disfrutar de una habitación privada.

CÓMO HACER EL CAMINO DE SANTIAGO

Dos cuestiones principales surgen respecto a cómo hacer el Camino de Santiago. Una de ellas es si realizarlo en soledad o acompañado. La otra es el medio de transporte. Transitar la ruta jacobea uno solo es posible y no aumenta en demasía la dificultad del trayecto. A nivel físico, suele acarrear un ligero aumento en el peso de la mochila, al no poder compartir útiles. También requiere, al principio, algo más de fuerza mental. Con todo, no es habitual estar sin compañía mucho tiempo. El Camino explota la sensación de camaradería y, si se ejecuta en temporada alta, formar un grupo es casi inevitable. Tanto a nivel introspectivo como práctico, ir sin acompañantes aporta una dosis de libertad y reflexión nada desdeñable.

Ir en grupo con conocidos facilita la adaptación a la vida en el Camino de Santiago y sus durezas. Charlar o avanzar en bloque aligera el esfuerzo físico al poner la mente en otro lugar. El precio de hacer la comida en el albergue o poner una lavadora baja considerablemente al repartirse. Además, supone una prueba de estrés para cualquier tipo de relación, que puede salir muy reforzada de la experiencia. Existen también alternativas como viajes organizados con guía, ya sea con desconocidos o no. Cada vez más agencias ofrecen servicios de este tipo relacionados con el Camino de Santiago.

En lo tocante a qué medio de locomoción usar, en la actualidad el método rey es ir a pie. El  93,49 por ciento de aquellos que peregrinaron en 2018, 306.064 personas, lo hicieron así. De esta forma se sigue la tradición marcada por pobres sin otra manera de ir o gente más acaudalada o noble que había lanzado un voto. El objetivo era expiar sus pecados, aunque eso queda como anécdota hoy día.

Hacer el Camino de Santiago en bicicleta se ha tornado una opción muy popular. Los bicigrinos se sitúan a medio camino entre una visión tradicional y deportiva. Los distintos caminos no dejan de ser rutas ciclistas muy atractivas y con mucha infraestructura. El factor tiempo es uno de las grandes ventajas de ir sobre ruedas. Solo hacen falta entre 7 y 10 días para completar el trayecto. El equipaje suele ser mínimo y no afecta de forma significativa a la marcha. Las ayudas eléctricas hacen viable el Camino de Santiago en bici a todo el mundo. Otra baza a favor, si se posee una buena forma física, es la posibilidad de variar el recorrido. De esta forma se pueden improvisar paradas de avituallamiento, visitar enclaves que quedan lejos a pie, etc.

El principal aspecto negativo de ir en bicicleta es que se invierte la dificultad respecto a la ruta andada. En los llanos y bajadas por carretera las bicicletas vuelan. En cambio, las fuertes subidas montañosas pueden suponer un infierno para quien no vaya preparado. Si no se tiene el vehículo adecuado, no faltan compañías para alquilarlo.

El Camino de Santiago a caballo

Una opción alternativa y atractiva, emulando a caballeros y condesas de la antigüedad, es el recorrido a caballo. Hay diversas organizaciones que ponen a disposición caballos, guías y vehículos de apoyo para el sustento y guarda de los animales, así como para el traslado del equipo. Si el animal es propio, hay que dedicar un buen tiempo a planificar la ruta. Encontrar lugares que puedan tratar bien al cuadrúpedo no es una cuestión baladí fuera de la temporada alta.

No hay que olvidar una modalidad recogida por la propia Catedral de Santiago. Se trata de la exótica posibilidad de realizar el camino en barco hasta la costa gallega para después continuar a pié hasta Compostela. Se debe navegar en una embarcación a vela, con múltiples opciones de desembarco. Ribadeo o El Ferrol son algunas de ellas, ya que conectan de forma directa con una ruta andada.

Finalmente, los medios de transporte mecánicos se presentan como una opción alternativa y de corte más turístico. El tren del Camino de Santiago de RENFE o acercarse en coche hasta Sarria permiten una experiencia jacobea exprés. Se presenta así como una forma de contacto con la peregrinación rápida e interesante.

El 2021 se ha declarado año jacobeo para quienes hagan el Camino de Santiago, pudiéndose conseguirse entonces la Indulgencia Plenaria. Para ello se debe alcanzar la Catedral, rendir una oración al Sumo Pontífice durante cualquier acto litúrgico, confesarse en una horquilla de 15 días antes o después de llegar al templo y realizar la Comunión Eucarística. La Indulgencia se puede pedir para difuntos, aunque solo se puede obtener una vez al día por fiel.

A continuación siguen una serie de consejos adicionales sobre cómo realizar el Camino de Santiago en España.

EVITA QUE TE SIGAN LOS PERROS. Hay perros que responden a las muestras de afecto y la comida de los peregrinos siguiéndoles. Estos animales sueltos suelen tener dueño. José Trillo, de la sociedad protectora de animales de Arzúa, ruega encarecidamente evitar esta situación. Al llegar a Santiago de Compostela, o antes, los caminantes se desentienden de los animales. Esto provoca una saturación en las protectoras de animales de poblaciones cercanas al Camino de Santiago.

ALERTA CON ALGUNAS RESERVAS TELEFÓNICAS EN EL CAMINO DE SANTIAGO: Hemos recibimos avisos en nuestros perfiles sociales acerca de actuaciones desleales en algunos hospedajes en temporada alta. Algunos albergues privados, casas rurales y hostales aceptan confirmar habitaciones al ser llamados por teléfono el día antes o por la mañana. Sin embargo al presentarse otros peregrinos les revenden la habitación a un precio superior. Tras ello, llaman al que reservó primero con pobres excusas para negarles la reserva.

No podemos anunciar los nombres de los establecimientos que nos han sido comunicado por motivos de prueba. También por el riesgo de ser denunciados por ellos. Hay que remarcar que se trata de prácticas esporádicas. La gran mayoría de los hospedajes del Camino de Santiago representan los valores humanos asociados a esta ruta. Sin embargo, en fechas y zonas saturadas lo más seguro es hacer la reserva y pagar por anticipado. También es importante asegurarse de que el alojamiento es digno de confianza a través de Internet.

CUIDADO CON LOS ROBOS: El Camino de Santiago suele sacar lo mejor de quienes lo realizan y se genera un ambiente de confianza y relajo en él. Con todo, a veces aparecen de vez en cuando delincuentes que se aprovechan de ello. 

Esto no quiere decir que sea un mal generalizado ni que sea peligroso dejar la mochila en el albergue. Sin embargo, se recomienda llevar siempre los objetos de valor con uno mismo. Incluso en la ducha, dentro de un neceser. Si se portan aparatos electrónicos como tablets o cámaras, conviene no mostrarlas ni dejarlas encima de la litera. Deben llevarse consigo al abandonar el albergue. Al cargar el móvil, siempre que esté a la vista no suele haber problemas. Lo óptimo es cargarlo durante un descanso durante el día, como la siesta.

Si quieres más avisos y consejos sobre qué hacer el Camino de Santiago sigue nuestra comunidad Facebook del Camino de Santiago en español. Allí encontrarás la información más actualizada. También tenemos comunidades del Camino en inglés, Way to Santiago, y en francés, Chemin de Compostelle.