El traje regional de Jaén surge durante el siglo XVIII en el seno de las clases acomodadas como un atuendo suntuario y, poco a poco, fue haciéndose habitual entre el pueblo llano. Reflejo de esta popularización es sin duda su nombre, pastira, palabra derivada de los oficios pastorales; curiosa paradoja que lo elegante acabe siendo adoptado por los más humildes de entre los labriegos. Actualmente, el traje regional de Jaén tiene su gran día de exposición durante la ofrenda floral del día de Nuestra Señora de la Capilla.

Uno de los aspectos más representativos del traje regional de Jaén es la clásica pañoleta roja que cubre hombros y cabeza en el caso de las mujeres. Existe una leyenda que vincula el color de esta prenda con la sangre que manchó los pañuelos de las mujeres que socorrían a los hombres heridos durante un intento de invasión de la ciudad de Jaén por las tropas enemigas.

Hoy en día existen artesanos dedicados a la confección del traje regional de Jaén en poblaciones como Alcalá la Real y Bailén.

 

JAÉN

Imagen: Asociación Provincial de Coros y Danzas Lola Torres