El centro de alfarería de León más importante es Jiménez de Jamuz, una pedanía perteneciente al municipio de Santa Elena de Jamuz, En los años sesenta había veinte alfareros haciendo cerámica de León, y todavía quedaban doce en 1976, que se redujeron a seis en 1980. De cerámica de León se producían piezas vidriadas como jarros, tarteros y ollas, y piezas sin vidriar como botijos, cántaros, barriles, botellas y otras de juguete. La forma que le ha dado fama a este centro es un botijo en forma de cura y unas jarras de trampa, que son creaciones de Valentín Peñín de Blas. El barro de la localidad fue el escogido por Antonio Gaudí para fabricar las piezas cerámicas que decoran el Palacio Episcopal de Astorga, cuya capilla está decorada con murales cerámicos pintados por Daniel Zuloaga.

En cuanto a la cerámica de León de calidad y diseño artístico, a partir de los años setenta se desarrolla un movimiento de cerámica en relación con la vanguardia, que se ve impulsado con la llegada del maestro catalán Ignacio Puigjaner, en cuyo taller se forman numerosos ceramistas leoneses renombrados, que merecen citarse uno a uno pues tienen estilos propios y han enriquecido los estilos de León. Destacan entre ellos Julio San Martín con sus piezas primitivistas; MolinaFerrera y su interés por la mezcla de materiales; Baudilio Soto con su expresividad matérica; Antonio Herrero y Begoña Martínez con sus imaginativas formas; May Criado y Gerardo Queipo atraídos por los volúmenes curvos; José Carlos González Villa y Ana Palomero influidos por la alfarería tradicional; Santos Hinojal con sus formas a torno; José Antonio Sarmiento y la pasión por la cerámica japonesa; la creatividad de Luis García “Calberte”; Raquel Morais con sus esculturas antropomorfas; Elena García y Carmen Moro atraídos por la estética prehistórica; y Domingo Pino y sus formas estilizadas.

Texto del Dr. Abraham Rubio Celada, Asesor de cerámica de la Fundación Zuloaga y Socio de Ecra Servicios Integrales de Arte.

LEÓN

Imagen principal: M a n u e l