Desde la Edad Media, por los puertos de Santoña y Santander – junto con sus vecinos del País Vasco – se introdujeron en la Península los objetos de lujo y obras de arte. Pero la acumulación local de objetos suntuarios no se realizaría hasta finales del siglo XIX cuando una parte de la burguesía y aristocracia acudió a sus balnearios y playas a veranear, creándose la necesidad de amueblar aquellas nuevas residencias, hoteles y balnearios; especialmente en la villa de Comillas y la mencionada capital. La explosión del barco Cabo Machichaco en 1893 y el gran incendio de la ciudad en 1941 despojaron a la ciudad de gran parte de sus edificios históricos, junto sus enseres. Desde entonces el crecimiento económico de la ciudad, junto con unos gustos similares a los de la vecina Bilbao han desarrollado el negocio del anticuariado, que no solamente se desarrolla en la capital, si no que también en varios pueblos como por ejemplo, la capital, Castro Urdiales y Santillana del mar.

A continuación nuestro directorio con los principales anticuarios de Cantabria.

CANTABRIA

Imagen principal: Thiago “James Capone” Ferronatto